El despertar del punk Argentino
En 1981, Los Violadores detonaron uno de sus primeros shows de alto impacto en la Universidad de Belgrano. La jornada terminó con la banda detenida tras ejecutar “Represión”, un himno que pronto se erigiría como el emblema máximo del punk nacional. El grupo, capitaneado por el carismático Pil Trafa, estaba inyectando un sonido visceral en un país que todavía lidiaba con el asfixiante peso de la censura, el miedo y la vigilancia.
Años más tarde, aquel inicio insurgente consagró a Los Violadores como los arquitectos del punk sudamericano. Su debut quedó sellado a fuego en el ocaso de la dictadura, marcando a una generación que aprendió a gritar precisamente cuando el entorno les exigía silencio.
