Hoy, y mañana (10 y 11 de febrero), se cumplen 42 años desde que se grabó ‘Barón al rojo vivo’ (en dos noches y ante un total de 12.000 personas) en el Pabellón de Deportes del Real Madrid. Era inevitable contaros varias curiosidades que quizás no sabíais de la grabación y el propio doble LP, La entrada Seis curiosidades de la grabación de ‘Barón al rojo vivo’, el disco en directo (clásico) más importante de nuestra historia se publicó primero en MariskalRock.com.

Hoy, y mañana (10 y 11 de febrero), se cumplen 42 años desde que se grabó ‘Barón al rojo vivo’ (en dos noches y ante un total de 12.000 personas) en el Pabellón de Deportes del Real Madrid. Era inevitable contaros varias curiosidades que quizás no sabíais de la grabación y el propio doble LP, que a la postre salió a la venta el 26 de marzo de 1984. De hecho, hablamos de nuestro álbum en directo más importante (y de los más vendidos, que llegó a ser disco de oro ya a finales de ese mismo año), y el reflejo en vivo de unos Barón Rojo en estado de gracia y en su época más gloriosa.
Teloneados aquellas dos noches por Zarpa, (aunque los levantinos no vivieran su mejor actuación en este sentido), siempre quedarán a nivel histórico como dos de las veladas en directo más gloriosas del heavy metal patrio y de la mano de nuestra banda de heavy rock más importante, como siempre será Barón. Algo os contamos en este artículo tan chulo cuando se cumplieron 40 años de su salida, y ahora David Esquitino se sumerge en uno de sus discos favoritos de la que posiblemente sea su banda más admirada y respetada (polémicas, desacuerdos e historias posteriores aparte). Todo ello para contarnos algunas curiosidades y datos extra no tan conocidos de este mítico doble directo.
En realidad, estas dos fechas no suponían la presentación oficial de ningún disco de estudio concreto (recordemos que ‘Metalmorfosis’ salió el 16 de mayo del 83 y este álbum se grabó ya en febrero del 84) sino más bien la propia representación en directo de unos Barón Rojo en su punto álgido y cuando parecía que se iban a comer el mundo, como merecían.
Ya habían acariciado las puertas del cielo a nivel internacional, tanto en Brujas (en el Heavy Sound Festival en mayo del 83), como en el mítico festival de Reading (en agosto del 82), además de tocar en salas míticas británicas como en el Marquee de Londres (con Bruce Dickinson colaborando con ellos) o en The Greyhound (con su amigo Michael Schenker, que entonces vivía en Londres y tenía relación con la banda, especialmente con Sherpa). Dicho esto como breve introducción para situarnos todos, ¡vamos con las curiosidades!
1. ¿Sabías que la idea inicial era haberlo grabado en el Budokan de Tokio?
Dejando los evidentes problemas logísticos y económicos aparte, en entrevistas recientes nos han confirmado tanto Carlos como Armando de Castro que esa era su idea inicial. Es más, la intención era estar al nivel de otros artistas clásicos de rock duro de entonces que grabaron directos míticos en el reputado Budokan de Tokio, desde el ‘Made in Japan’ de Deep Purple o el ‘One Night at Budokan’ de MSG, además de uno de los bootlegs más famosos de Kiss, que es ‘Live at Budokan 1977’, hasta algunos directos posteriores de Mr Big, Dream Theater y muchos más, como el de Helloween del año pasado, mismamente.
FInalmente, se decidió hacer en casa. Eso sí, con producción y medios internacionales, muy costosos para la época pero que tantos años después solo podemos rendirnos a la evidencia de que mereció la pena.
2. La mítica versión en vídeo de la que todo el mundo ha oído hablar pero que (casi) nadie ha visto.
Lo digo con más misterio de lo que en realidad tiene, porque es más que conocido el hecho de que el directo se grabó completo en vídeo y que la intención absoluta era haber editado el concierto en VHS, algo muy caro entonces (y nada habitual) y reservado a los grandes, que recordemos que hablamos de 1984. Y lo mismo, es bien conocido que fue el periodista, documentalista y técnico audiovisual Alfonso Arteseros quién grabó este vídeo y quien se supone que conservó las cintas “siempre”.
Arteseros defiende que aquello se perdió hace mucho, y que se acabó grabando encima otras cosas (que las cintas y las bobinas eran muy caras) y por eso ese material ya no existe. Podemos ver parte de esto en el documental que aparece en el DVD de “El rock de nuestra transición”. Él mismo lo ha contado en entrevistas variadas a lo largo de los años. Por otro lado, se arguye que fueron diferencias económicas o desacuerdos entre Arteseros y la compañía los que impidieron que esa grabación haya salido a la luz. Da rabia que se haya perdido o que siga en un cajón, al menos de manera parcial, que es la teoría que yo sigo sosteniendo.
3. Un disco grabado (y trabajado) por Chris Tsangarides, uno de los productores de rock duro más importantes en ese momento
Siguiendo con el relato y el comentario a nivel técnico, hay que decir que el concierto (los dos shows, vaya) se grabó con los máximos medios y la mejor producción posible entonces, tanto a nivel escénico (con los trucos de humo, las luces, las bombas y los momentos pirotécnicos en general…) como de sonido. Y para ello contaron con uno de los mejores ingenieros de sonido y productores, como era el británico (aunque de raíces griegas) Chris Tsangarides. Cierto es que el bueno de Chris (lamentablemente fallecido en enero de 2018) aún no había grabado su obra cumbre, que fue ‘Painkiller’ de Judas Priest en 1990, pero sí había trabajado ya con muchos de los grandes de la época, desde Gary Moore y Thin Lizzy a Girschool, Anvil, Gillan, Sinner, Tokyo Blade y Tygers of Pan Tang, e incluso en el entorno de Black Sabbath y Ozzy, Judas Priest y Deep Purple a través de Ian Gillan, de donde posiblemente surgiera el contacto con Barón Rojo, que recordemos que grabaron ‘Volumen brutal’ un par de años antes en los estudios Kingsway del vocalista en Londres.
Para saber más del histórico productor, podemos leer esta interesante entrevista de 2013 en Ibiza que se publicó en su momento en la Heavy Rock (hoy La Heavy). Aparte del gripazo que tenía esos días y de lo difícil que fue para él llevar a cabo la grabación por los medios técnicos de España en ese momento (al menos comparado con la manera de trabajar mucho más profesional en Gran Bretaña entonces) y las dificultades idiomáticas, él mismo recordaba siempre el buen trato con el grupo y demás implicados en la grabación, además de la propia calidad de la banda y el material que se grabó.
Como curiosidad extra, hay que comentar que el tipo contó para la grabación con dos de sus ayudantes y asistentes habituales, como eran Andrew Warwich y Mauricio Gaudenzi, y con la participación de Pumacrest Mobile como unidad de grabación móvil, pero con 20 técnicos especializados en grabaciones en vivo. Insistimos, eran otros tiempos, y entonces no era ni fácil ni barato registrar un álbum en directo.
4. El disco contenía cinco temas nuevos, que no salieron en ningún disco de estudio posterior
Era otra época, como decimos, y entonces era habitual incluir algo de material nuevo en los directos para seguir agitando el avispero de cara a los próximos conciertos y reducir el tiempo de espera con el próximo disco del grupo en cuestión. En este caso, además, hay que mentar de nuevo que Barón habían editado ‘Metalmorfosis’ hacía casi un año ya, y que estaban en una etapa creativa fascinante, con lo que podemos imaginar que tenían bastante material nuevo que querían mostrar y presentar, como así hicieron.
Los temas originales que aparecen en el disco son la instrumental “Buenos Aires” (como guiño a los conciertos de Barón en Argentina pocos meses antes junto a dos nombres míticos del rock duro del país albiceleste como Riff y V8), una ruda y muy política “Mensajeros de la destrucción” o la más rockera y con letra más o menos antibelicista “Atacó el hombre blanco”. Aparte de estas tres, interesantes pero que han quedado ya un poco atrás, quizás las dos mejores canciones que compusieron entonces fueron tanto “Campo de concentración”, tan urbana y costumbrista pero a la vez tan reflexiva y realista (de un Sherpa y Carolina Cortés entonces en estado de gracia), como la preciosa, vitalista y evocadora “El mundo puede ser diferente” (aunque a la vez muy real y de defensa de los jóvenes rockeros en busca de libertad y “mostrarse tal y como son”).
Esta última, que representamos debajo, cuenta en concreto con la curiosidad extra de que es posiblemente el único tema de Hermes Calabria con la banda, y es excelente. Una pena que no hubiera compuesto más, me permito añadir, porque, gracias a canciones como esta, muchos niños y jóvenes de entonces empezamos a pensar que el mundo podía ser diferente.
5. Yo no sabía entonces qué era eso de las “Czardas” que viene en el disco, ¿y tú?
¿Sabéis que las “Czardas” que Barón homenajeaban brevemente en el disco (y que entonces la mayoría no teníamos ni idea de qué era o de dónde venía), las popularizaron Mägo de Oz muchos años después? Pues sí, desde su seminal ‘Jesús de Chamberí’ (1996) y en modo más folk, aunque el homenaje a Barón estaba implícito, como hemos podido notar el guiño en varias portadas posteriores del grupo, además de comentarios al respecto en entrevistas varias.
Por dar un mínimo dato histórico previo, las Czardas (o Zardas) son unos bailes tradicionales y folclóricos que se popularizaron en Hungría en la primera mitad del siglo XIX. Y aunque luego se han hecho arreglos más pomposos para cuartetos de cuerda o directamente orquestas, en este caso hablamos de una pieza original compuesta para violín (o mandolina) y piano del compositor italiano Vittorio Monti, escrita en 1904, que dura cuatro minutos y pico. Barón solo hace un alegre guiño en el directo. seguramente basado en lo que habían hecho años antes algunos de sus ídolos en este sentido, como Deep Purple o Led Zeppelin, uniendo rock y música clásica. Pero después Mägo sí que utiliza la pieza completa en su disco, cogiendo la parte alegre y de música “celta” (si me permitís llamarlo así, aunque en este caso lo más correcto sería decir “folk”) pero con el guiño indisimulado a Barón que nombraba antes.
6. Bises, curiosidades extra e info técnica.
Es conocida la historia de la muñequera que Bruce Dickinson estuvo usando en la gira de ‘The Number of the Beast’ (y años después), que le fue regalada por Sherpa en aquellas sesiones de grabación del ‘Volumen brutal’ en Londres (en la que Bruce ayudó con algunas adaptaciones de las letras al inglés). Esa muñequera era en realidad la que (o de las que) llevaba Sherpa en ese momento y que, por ejemplo, vemos también en la grabación de estos dos conciertos.
Por otro lado, es sabido también, creo, que de los sobrantes del material en audio de estas dos noches salió más adelante (ya en 1986) otro directo, en este caso sencillo y que no está nada mal, llamado ‘Siempre estais allí’, con portada diseñada por el propio Sherpa. Personalmente, me encantaría una reedición en triple vinilo con todo el material completo, pero entiendo que esto es más complicado a estas alturas.
Rematamos, pero para terminar correctamente el artículo, me apetece redondear la información técnica del directo. Así, hay que contar que el material se mezcló en los madrileños Estudios Sonoland (y después los vinilos se cortaron en los Estudios Sonic) y que el doble disco salió de la mano de Chapa Discos, que sí es un dato más conocido pero siempre relevante. ¡Ah!, y finalmente quiero destacar el excelente trabajo gráfico de la carpeta abierta (portada y contra incluida), con diseño de M. Cuevas, y fotografías de un habitual de la época como Julio Moya, pero firmadas como Moya & Lynos, que siempre me pareció excelente.
Hace ya casi 15 años desde que los vimos juntos (y reunidos) por última vez, que se dice pronto, pero sigue siendo bonito recordarlo para terminar el artículo, porque siempre estaréis allí.
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